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viernes, 3 de septiembre de 2010

56_¿QUIÉN ES EL MALTRATADOR PRINCIPAL: EL PADRE O LA MADRE?

Al igual que no existe un perfil único de víctima, tampoco existe un perfil determinado de maltratador. Cualquier persona puede ser el posible maltratador/a, pero difícilmente descubriremos una situación de malos tratos a un niño/a o adolescente a través del agresor o agresora porque, entre otros motivos:

1. La mayoría son personas que se comportan correctamente en el trabajo, con sus amistades, aunque suelen presentar baja autoestima, sentimientos de frustración y fracaso, entre otros.

2. Las personas que maltratan a los niños, niñas o adolescentes tienen muy poco control de sus emociones: “pierden fácilmente los estribos”.

3. Pertenecen a todos los niveles económicos y grupos o clases sociales.

4. Con frecuencia, los maltratadores y maltratadoras son las personas que les cuidan o pertenecen a su familia y que pertenecen a su entorno próximo.

5. No es una relación causa-efecto, pero hay personas que maltratan que han sufrido malos tratos o abusos en su infancia.

Hay circunstancias difíciles en la vida como los conflictos de pareja, un embarazo no deseado, la pérdida de trabajo, el abuso del alcohol o sustancias tóxicas, la existencia de problemas para manejar la conducta del niño, niña o adolescente, el ser padre o madre muy joven, la falta de apoyo familiar y/o social, entre otros, que pueden provocar que los padres y madres reaccionen de un modo imprevisible e incluso brutal hacia sus hijos/as, por lo que no deben ser juzgados de forma inadecuada, pero tampoco se debe permitir.

Si bien la mayor parte de los abusos sexuales son cometidos por hombres, también pueden ser ejercidos por mujeres respecto a niños o niñas. Además, existe un importante índice de casos de abuso sexual en los que el agresor es un menor de edad.

Por otra parte, no todas las personas maltratadoras seguirán siéndolo. La rehabilitación de los padres y madres maltratadores es posible a través de un trabajo continuado y especializado. Es necesario el desarrollo de redes asistenciales que permita atender tanto a los agresores como a las víctimas.

lunes, 28 de junio de 2010

24_MODALIDADES DE MALTRATO INFANTIL

Tal y como comentabamos en anteriores entradas al referirnos a la Definición de Maltrato Infantil (ver entrada 10) una de las dificultades más significativas viene dada por las limitaciones a la hora de establecer consensos respecto a la definición del propio fenómeno.

Por otra parte, estas dificultades se prolongan también en lo relativo a a las modalidades. Como también comentábamos entonces, el Observatorio de la Infancia, dependiente del actual Ministerio de Sanidad y Política Social, ha superado parte de estas dificultades al establecer una definición y tipologías básicas y consensuadas.

Como ya vimos en la entrada comentada, la definición de Maltrato Infantil refiere que este puede ejercerse tanto por acción o por omisión.

En función de estos parámetros se definen cuatro modalidades básicas de maltrato: Maltrato físico (nos referimos a cualquier acto no accidental que provoque lesiones físicas al niño, enfermedades o riesgo de padecerlas), Negligencia (no atender las necesidades del niño, así como incumplimiento de los deberes de guarda, cuidado y protección, por ejemplo: no atender su estado de salud, higiene o alimentación), Maltrato emocional (todas aquellas acciones, generalmente de tipo verbal o actitudinal que provoquen o puedan provocar en el niño daños psicológicos, por ejemplo: rechazar, ignorar, aterrorizar, no atender sus necesidades afectivas y de cariño, necesidades de socialización, desarrollo de la autoestima positiva, estimulación…) y Abuso Sexual (que incluye tanto conductas de carácter físico, como puede ser la violación, el incesto o la prostitución de niños, niñas y adolescentes, como otras conductas sin contacto físico, como puede ser la pornografía infantil o el exhibicionismo ante niños).


En relación al Abuso Sexual se considera dentro del espectro del maltrato no atender adecuadamente al niño en el proceso de revelación del abuso (mostrar incredulidad, no protegerle del agresor, ignorar la situación, no atender su demanda de ayuda o no procurarle el apoyo necesario). Todos estos aspectos resultan extensivos al resto de modalidades de maltrato.

Por otra parte, ha de tenerse en cuenta que el maltrato puede tener lugar tanto en la fase prenatal, provocando daño al feto (mediante, por ejemplo, hábitos tóxicos de los padres, alcoholismo, toxicomanías, ausencia de seguimiento médico e incluso agresión física al feto o la madre gestante), como postnatal, dentro de los cuales se encuadran las modalidades descritas anteriormente.

También cabe hacer referencia a las modalidades de maltrato en función de los autores, de manera que podemos hablar de Maltrato Familiar (cuando es ejercido por un miembro de la misma familia), Extrafamiliar (ejercido por alguien ajeno a la familia), Institucional (cuando las instituciones no garantizan una atención adecuada al niño) y Social (cuando se dan cita un conjunto de factores de carácter social / contextual que impiden garantizar la protección y atención al niño).

En cualquier caso el maltrato influye directamente y de forma negativa en el desarrollo correcto y pleno de los niños y provoca consecuencias inmediatas y a medio y largo plazo.



Documentación relacionada:

Observatorio de la Infancia (2006): Maltrato Infantil. Detección, notificación y registro de casos. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Disponible en:
http://www.observatoriodelainfancia.msps.es/productos/index.html

miércoles, 23 de junio de 2010

10_DEFINICIÓN DE MALTRATO INFANTIL

Existen distintas definiciones de Maltrato Infantil. La de mayor consenso es la ofrecida por el Observatorio de la Infancia del Ministerio de Sanidad y Política Social:

“Acción, omisión o trato negligente, no accidental, que priva al niño o la niña de sus derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad” (Protocolo básico de intervención contra el maltrato infantil, Observatorio de la Infancia, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 2008).